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Shadows and lights


Un amor hoy. Un amor siempre.

Cada día te recuerdo, algunas noches las detengo con la belleza de tus sombras.

Triste, por no saber cuánto tiempo te aprecie, cuánto amor he sentido por ti.

A veces me pregunto si fue un error amarte, pero inequívocamente un no me vence con certeza. 

Ha de ser tantas las memorias que fotografía mi corazón, tantas noches y días juntos. 

Extraño tu casa, tus alegrías.

Pues sabía que no sería para siempre, jamás pensé en el cómo y en lo doloroso. No es el decirte adiós, es llorar el no saber apreciarte. Éstas ganas que palpitan en mí, queriendo devolver el tiempo otros años más. Otra vez contigo. 

Cada rincón, cada punto de tu ser extraño. Pues tú mejor que nadie, puedes saber cómo te llevo conmigo. En silencio para muchos, en indiferencia para otros.

Yo no te dejé partir amiga mía, yo tuve que irme. Sí, era lo mejor para mí. No, no fue lo que planeé. 

Sé que muchos te pueden amar, otros tal vez te traten mal y no te tomen en cuenta. Mis más sinceras decepciones para todo aquél que no te tratase como flor que eres. 

Cada recuerdo, cada aprendizaje a tu lado. Siempre los llevaré conmigo. A tu lado crecí, me seguí formando y aun cuando estamos lejos, me sigues enseñando.

Te Quiero hoy. Te Quiero siempre.

Sólo tú sabrás, que se me comprime el pecho cuando estoy contigo. Cuando caminamos juntos, estático al contemplar tu majestuosidad, tus valores. Tú y tu eterna belleza.

A donde vaya, diré la verdad. Pues les confesaré que has sido la mejor, te defenderé donde quiera que vaya. Conmigo estás hoy, conmigo estarás siempre. 

Y quien sabe, tal vez algún día volvamos a estar juntos. Tal vez me acerqué a ti y prometo besar tu corazón, tu esencia.

Sé que puede ser un adiós, yo tan sólo quiero un hasta luego. 

Cómo despedirte si siempre te llevaré conmigo.

Con una lágrima mientras escribo, con un nudo en la garganta, con el dolor que sólo yo conozco el haberte dejado. El dolor de voltear y mirarte otra vez. Porque a veces quisiera que todo hubiese sido diferente, a veces no. Y sí, era lo mejor para mí, pero no, no fue lo que planeé. Pues nada puede planearse cuando es Dios quien escribe. 

Gracias, gracias por acompañarme. Por siempre alentarme, pues incluso cuando creí que caminaba solo. Ahí estabas tú. Vigilante. Enseñándome la luz, sacándome de las sombras.






Un amor hoy, un amor siempre.

Un amor que, cada día, vivirá en mí.

Anna



Sueño contigo de vez en mes
Despierto entre suspiros y anhelos
Recuerdo lo que tuve alguna vez
Y sonrío al saber que fue cierto
Mas ése es mi único consuelo...

Hoy soñé contigo otra vez
Igual que como era antes
Y otras veces te sueño
Como lo que ya no es
Pues la realidad es muy distante.

Es recordarte en muchas formas
Es morar en mis pensamientos
Es escribirte un poema
Es tocarte al menos en sueños
Es soñarte dormido o despierto

No puedo más que decirte Te Amo
Cuando me miras, Te Amo
Te Amo aunque no estés
Y ya no cumplamos mes
Porque siempre te he amado
Porque siempre te amaré...




Luisiana







Tenia prisa esa noche, otra vez iba tarde a mi destino.


Las calles inundadas de luces y el sin fin de personas que me impedían apurar el paso.


Mientras caminaba, tenía la sensación de haber dejado algo en la habitación, pero no podía recordar.


- Nunca voy a llegar. - Pensé. Y decidí tomar otra ruta menos transitada.


Pasados unos minutos, desde aquí ya podía ver el sitio...


De repente, escuché una voz muy familiar.


- ¿Me puedes ayudar? - Me dijo.


No entendía... Unos ojos tan hermosos, empañados de lágrimas.


Ella estaba perdida y yo estaba indeciso, si ignorarla o ayudarla.


Lo que ella no sabía, era que yo tampoco vivía en esa ciudad.


Aun así, me ofrecí a ayudarla sólo si me hablaba de su tristeza.


Eramos dos extraños caminando entre la multitud.


Pero con cada palabra que decía, sentía que ya era parte de mí.


La invité a sentarnos y ella añadió compartir unos helados...


Me contó entonces que había venido a visitar a alguien y que habían discutido.


Ella se bajó del carro y sus pasos la llevaron hasta aquella calle, dónde la encontré...


Le pregunté que por qué me había hablado a mí. Si yo era otro más que caminaba.


Sonrió y me dijo que al verme, sentía que también me conocía y que me había tardado en llegar.


Recordé entonces lo que había dejado en la cama de la habitación.


Sin embargo, no le dije nada y seguí compartiendo el helado mientras la miraba...


Ya no tenía noción de qué hora era, pero poco ya me importaba.


Me dijo: -¡Me llamo Anna! Pero creo que ya lo sabías...- Y me sonrió...


Me levanté del banquillo, me miró, y la tomé de la mano. Le pedí que siguiéramos caminando.


Eramos dos extraños, agarrados de mano, caminando entre la multitud.


Ella ya se sentía más tranquila y yo estaba mejor que antes...


Sólo tenía la dirección del lugar a donde me dirija.


Y no tardo mucho para que se diera cuenta de que yo también estaba perdido.


Ya no quería ir a ninguna parte, tan sólo acompañarla. Y ella... ella no me soltaba la mano...


Su mano tan suave, tan delicada.


Ella no paraba de hablar. Yo no paraba de mirarla.


¡Y esos ojos tan hermosos!


Se me hace tan difícil dejar de sonreír. Me sentía tan lleno, tan completo.


Lo pensé tanto y me decidí. Me atravesé en su camino y me paré al frente de ella.


Se sorprendió... y puse mi dedo en su boca.


El silencio nos rodeó por unos segundos.


Ella me miró fijamente... acaricié su mejilla...


Y dejé que mi corazón le hablara...


¡La besé!


La besé como si fuese la última vez...


La besé como si fuese la primera vez... con esa intensidad, con esas ganas de inundarla de amor.


-¡Te Amo!- Le dije.


Y me abrazó. Podía sentir como no quería soltarse de mí...


Por un instante, todo era tan mágico y tan real.


Sólo podía escuchar el viento, estábamos tan solos en aquella calle.


Una noche inolvidable.


Entonces, nos dispusimos a caminar en sentido contrario, estábamos realmente perdidos.


Pero antes, ella quiso que nos tomáramos una foto con aquél paisaje.


Mientras caminábamos, cada vez hacía más frío.


Me quité la chaqueta y se la coloque sobre su espalda.


Aunque ella estaba terca, quería que me la dejara puesta.


Me decía que me iba a dar mucho frío.


Entonces, parecíamos dos tontos peleando para que el otro estuviera bien...


Y hasta que llegamos a la plaza donde nos comimos los helados.


Ella me preguntó, que adonde iba con tanta prisa antes de encontrarla.


Le expliqué pues que iba a una fiesta que me habían invitado pero que igual no podía entrar.


-¡No entiendo! ¿Cómo es eso?- Me dijo con cara de intriga.


Le confesé entonces, que con tanto apuro por tratar de llegar a tiempo, olvidé la tarjeta de invitación.


Sorprendida, comenzó a burlarse de mí sin parar...


A lo que me propuso que fuéramos a buscarla y que si yo quería, que ella podía acompañarme.


Sonaba tentadora la idea...


¿Y para qué pensarlo más? Si me moría de las ganas...


Teníamos que regresar a la avenida Essen Park, para poder llegar al hotel donde me hospedaba.


Me acerqué a una tienda y le pregunté a un señor.


El camino no era tan corto, pero ella me dijo que no le importaba.


Yo me encontraba de viaje y unos amigos me habían invitado a aquella fiesta.


Era el cumpleaños de uno de ellos.


Ella me contaba, que había llegado de visita a la casa de su padre.


Con quien discutió cuando él se disponía a llevarla a un sitio.


Fue entonces cuando ella se bajó del carro y la encontré...


Aún faltaban varias cuadras para llegar.


Vi el reloj y eran las 10:41 de la noche.


Palpitaba una y otra vez mi corazón.


Emocionado porque ella caminaba a mi lado. Jamás pensé que así transcurriera mi noche.


Ya nos falta poco para llegar...


Y ella sonreía mucho y la notaba pensativa.


- ¿Qué piensas? - Le pregunté.


Se paró en frente de mí y me miró fijamente...


Me tomó por la camisa y me besó.


Y me envió directo a las nubes...


- ¡Eso pensaba...! - Sonriéndome.


Llegamos.


Y sí, la tarjeta de invitación se encontraba justo ahí, en la cama.


Ella fue directo a buscarla.


Yo fui directo a buscar algo...


Cuando regresé al cuarto, ella estaba sentada leyendo la tarjeta.


Traje un vino que tenía guardado y dos copas. Le ofrecí un brindis.


- Porque tú eres la realidad de mis sueños - Le dije. Mientras la veía a los ojos.


Me acerqué a ella y la recosté sobre la cama...


Estando allí...


En ese instante, ese momento tan hermoso.


Nada podía ser mejor.


Quería que la noche fuese eterna. Para tenerla siempre conmigo.


Entre caricias y besos nos regalábamos amor...


Y tal vez un poco más...


Ella me pidió que nos detuviéramos.


Para poder ir a la fiesta.


Pero aún así, me lanzó a la cama y me siguió besando...


Con esa pasión que me encantaba de ella. Esa picardía que desbordaba.


Ninguno de los dos teníamos mucha fuerza de voluntad para frenar.


Sin embargo, lo logramos... y buscamos la tarjeta.


Ella se retocó el maquillaje que se le había dañado por las lágrimas.


Yo no entendía mucho que hacía... porque yo la seguía viendo bella desde el primer instante...


Al fin salimos y tenía la sensación de aún no haber empezado la noche...


En el camino, yo le iba conversando diferentes cosas de mi vida.


Y no sé por qué, pero tenía la impresión de que ya lo había hecho antes...


Que no eran cosas nuevas para ella.


De algún modo, Anna ya sabía todo de mí.


Y yo... yo también la conocía a ella...


Así como también sentía que conocía al Sr. Ernesto (su padre).


Por lo que tampoco me extraño el motivo de su tristeza...


Ella llevaba un vestido verde manzana, se veía hermosa esa noche.


Se veía radiante esa noche...


Ella se ve hermosa todos los días...


Era muy difícil para mí tratar de no mirarla.


Tome su brazo y lo crucé con el mío mientras caminábamos.


Ya íbamos a llegar al salón (por segunda vez para mí en aquella noche).


- ¡Buenas noches Sr. Luis! - Me dijo alguien que se encontraba en la puerta.


Saludé y seguí con mi pareja hasta tomar una mesa.


No paso mucho tiempo hasta que nos encontramos con conocidos.


Todos sabían quien era ella. No sólo porque era mi novia...


Para mi casualidad, ahí también estaba el Sr. Ernesto.


Cuando Anna lo vio, su cara cambio totalmente...


Yo no sabía que hacer y no quería que se volviera a quebrar.


Ella me miró con tanta tristeza (aún puedo recordar esa mirada...).


La abracé, no le dije nada, sólo la abracé.


Con tanto amor como los brazos me pudieran dar.


Quería hacerle saber que la apoyaba desde el fondo de mi corazón.


Supe que lo había logrado.


Porque al verla, de alguna forma, su mirada me sonreía. 


Sin decirme nada, podía sentir todo. 


Acerqué mi rostro con el suyo, pegué nuestras frentes. 


Mientras que mis manos sujetaban su cara.


El silencio era quien hablaba...


Acaricié su mejilla y me levante.


Tomé su mano para que me acompañara...


Fuimos entonces a compartir con mis amigos.


Disfrutamos y nos reímos mucho.


Era un momento memorable para mí, el estar rodeado de tanta gente que quiero.


No sé cuantas canciones bailé con ella esa noche...


Miré el reloj y marcaba las 03:47 a.m.


- Y pensar... que por un momento creí que no vendría - Me dije. Y luego sonreí.


Me le acerqué para ver como estaba y asegurarme que estuviese todo en orden.


- ¡Esto parece un sueño...! - Me dijo con cara de felicidad.


Luego de un rato. 


Varios del grupo se acercaron a la mesa de nosotros.


Venían con una idea y querían saber si nosotros nos uniríamos a ellos al finalizar todo...


Anna y yo estuvimos de acuerdo en acompañarlos.


Pero antes de partir, me acerqué a la chica (la Dj) que mezclaba. 


Para pedirle una canción en especial. Y volví a la mesa.


Al cabo de unos minutos...


- ¡Nuestra canción, Luis! - Con cara de sorpresa me dijo ella. Y me sonrió...


- Te Amo... - Le susurré a su oreja.


- Yo también Te Amo... - Me dijo justo antes de besarme...


Luego de otro rato más.


Nos fuimos con el grupo a otro lugar que no era tan lejano.


Ella no paraba de reírse entre las ocurrencias de mis amigos y yo.


Y a mi me encantaba que estuviese pasándola bien.


Estando en una de aquellas playas. En las costas de New Orleans.


Ella y yo... 


Eramos dos extraños, agarrados de mano, caminando a la orilla del mar.


La noche estaba por finalizar.


A lo lejos comenzaba a ver la claridad.


El cielo comenzaba a llenarse de colores haciendo un paisaje hermoso con el horizonte.


Nos sentamos para admirar el nacimiento de aquél hermoso amanecer.


Pero al mismo tiempo, el cansancio ya se apoderaba de mí.


Y podía notar que ella también estaba agotada.


Así que nos recostamos en la arena blanca.


Me encontraba frente a la hermosa naturaleza. Regalándome un espectacular amanecer.


Y me encontraba también al lado de ella...


- ¿Qué más podía pedir? - Pensé mientras cerraba los ojos.


De pronto, sentía como si no había arena ni tampoco el sonido de las olas.


Me parecía extraño.


Abrí los ojos...


Y tampoco había cielo.


Me di cuenta entonces que me encontraba en casa.


Volteé y a mi lado estaba ella. Durmiendo tan tranquila.  Tan hermosa. 


Con su desnudez y su piel tan suave...  su espalda descubierta... 


Entonces tomé la sábana para arroparla.


Fijé la mirada y en la mesita de noche se encontraba la tarjeta de invitación.


Creo que comenzaba a entender lo que había pasado...


Pensé rápido y me fui en silencio para la cocina. Antes de que ella se despertara.


Luego corrí a la calle en busca de algo más en una tienda.


Curiosamente, el señor que me atendió allá, me resultaba familiar.


De regreso a casa, entendí por qué esto era así.


Era el mismo señor que le había preguntado cómo llegar de regreso al hotel... 


Al cabo de un rato...


Volví a la cama con el desayuno y una rosa blanca también.


La bella durmiente aún no despertaba...


Así que comencé a darle besos a ver que pasaba...


Sonriendo, al fin abrió sus hermosos ojos.


Me miró y vio la sorpresa que le tenía preparada.


Ella se emocionó y me abrazo.


Y luego me dijo: "¡Qué extraño! Tuve un sueño muy hermoso contigo..."


- Yo también lo tuve... - Le respondí con una sonrisa.


¡Y la besé...! 














El Amor es un sueño compartido...

Something about you

28/01/12


Nada de lo que te diga esta noche se me hará suficiente. Pero, quiero decirte algo…

Hoy te encontré, en mi pasado más dulce, te hallé. No sé si fue casualidad, lo cierto es que ahora no dejo de pensar en ti.

Es muy difícil escribir… o mejor dicho, escribirte.

Porque cuando se trata de ti, es más que unas líneas o unos versos. Es unas ganas enormes de tratar de expresar, aunque sea un poco, lo mucho que te siento en mi corazón, en mi vida…

Es un suspiro envuelto en tanto amor…

Eres demasiado valiosa para mí…

Mi vida cambió muchísimo desde que te conocí, desde que Te Amé… Y por eso, te estaré eternamente Agradecido.

Porque cuando se trata de ti, algo en mi interior cambia. Es como si una energía me envuelve y me deja en un estado de shock, me siento paralizado, enamorado, contento y no sé cómo explicarte.

Eres Especial para mí.

Lo sé, nadie tiene que decírmelo y a nadie puedo explicarle con certeza lo que tú representas para mí ¡Y vaya que es mucho!

Lo sé, porque mientras te escribo esto, son tantos sentimientos que me ahogan, tantos recuerdos. No son de tristeza, sino tanto Amor que llevo por dentro… porque hay verdades que son absolutas, como lo que yo siento cuando pasa algo que tenga que ver contigo.

Yo sé, que algún día, te veré a tus hermosos ojos y te diré muchas cosas o te daré esta y todas las cartas que te he escrito. Te daré en tus manos y sonreiré… como aquella vez.

El futuro es todo un misterio y eso me gusta.

Y en “este momento”, este minuto, quiero decirte algo, algo que tú me dedicaste y que por supuesto es más que mutuo, es una realidad.

“You’re just too good to be true…”

Gracias por ser “mi norte.”

Nada de lo que te dije esta noche fue suficiente. Pero quiero decirte algo…

¡Te Amo!


Something  about you.                                11.09 pm




                            Ernesto Luis Rodríguez Rojas



Te Amo


«Æ»

Sobre la brisa


Camino por el sendero de la felicidad.
Hoy camino con más motivos.
Camino por esta hermosa ciudad.
Hoy, camino contigo.

La dicha que alojo en mi corazón.
Levemente la describe mis palabras.
La dicha de tenerte conmigo.
Es la felicidad que me embriaga.

Entre besos te digo lo que siento.
Entre besos recorro suavemente tu espalda.
Dichoso al dormir, abrazando tu cuerpo.
Y el sonido de la lluvia que nos acompaña.

Entre líneas te digo mi amada.
Que dormir o despertar ya es lo mismo.
Porque mi realidad ya no es en sueños.
Mi sueño es tu mirada.

Porque compartimos esta cama.
Tu piel que me desarma.
Tu cabello se hace mi almohada.
Porque yo Te Amo, porque tú me Amas.

Camino a tu lado y sonrío.
Porque sé que estoy enamorado.
Brindo por lo que se ha consagrado.
Porque Tú eres mi norte y mi destino.

Le doy Gracias a Dios de tenerte en mi camino.



 





Ámame con la mirada


Ámame de forma extraña.
Ámame hoy y con el tiempo...
Ámame, y hazme saberlo.
Ámame cada mañana.

Ámame:
Con el roce de tu cuerpo.
Con el detalle de tus besos.
Con la pasión del momento.
Con el pensamiento.

Amo:
La tarde juntos viendo el horizonte.
La dicha de volver a verte.
La unión de nuestras manos.
Las noches que duermes entre mis brazos.

Mirada que desarma mis argumentos.
Miradas entre nuestros gestos...
Miradas con lágrimas.
Miradas que me llenan el alma.

Amo tu mirada que me deja sin aliento...



avES

    
     La forma en que llegaste aún la recuerdo como si fuera ayer, no sé si fue el destino o alguno de los dos.

     No pensé en conocerte otra vez.
     No imaginé extrañarte otra vez.

    Jamás pensé tenerte como hoy... pero estás y me hace feliz que sonrías.

    Sin darme cuenta el tiempo pasó y los cambios llegaron... pero tú, tú te quedaste a mi lado y me alegras nuevamente el día.

    Seguramente hoy no te diré todo, tal vez no sepas ni la mitad de lo que he sentido por ti, pero quiero que te quedes aquí.

    Inumerables las noches que he pensado en ti.

    Sin reservas, me atrevo a decirte que mis pensamientos no siempre han sido claros... pero siempre han sido puros. Fuertes.

   La constancia de tus palabras se han ganado un aparte en mis recuerdos.

   El cariño de hoy será menos intenso que mañana... por ti.

   Así como nuestras iniciales, de iguales, así es nuestra habilidad para perdernos del mundo, y sin embargo; ambos sabemos que nos tendremos el uno al otro.

   A ti te digo, Gracias: Por haber sido aquella que no esperé y por ser aquella que siempre llega, cuando menos lo espero...

   Fue así entonces cómo han de llegar estás líneas... cuando no las pensé y cuando tú, mi niña, pensaste que no llegarían.

   Unidos por las ocasiones imprevistas y quien sabe por qué más...

   Entre mis mejores cosas... tú.



Tú, para mí

Yo busco en ti más que un sueño antes de encontrar la realidad, te busco porque en el silencio de tus palabras puedo hallar los detalles que me hacen sonreír y tener esa dicha de vivir nuestro momento a plenitud. Hoy podría decirte que busco en ti un equilibrio entre tu pensamiento y tu corazón, para así verme reflejado en tu mirada hacia la ventana de tus sueños, ésta y cada una de las noches juntos...

Aún en la distancia te busco y siempre te logro encontrar porque ya conozco el camino a casa, que es nuestro amor. Yo no busco lo mismo que tú pero tú si buscas lo mismo que puedo ver yo. De esta forma, cuando miramos las estrellas, encontramos esa paz tan anhelada.

Yo busco en ti un equilibrio entre: lo bueno y lo malo, lo común y diferente de esos pensamientos que visten tus sentimientos. He encontrado en ti, lo que todavía no conoces aunque deseas que vuelva.

Más que una sonrisa, he encontrado la felicidad tan sólo con la cercanía de tu voz. En ese recorrido hasta tu esencia intangible ha de sentirme dichoso al atinar cada uno de tus sueños en esta aventura real.

Yo busco en mí: Un equilibrio para dartelo en abundancia, un corazón para compartirlo contigo, un mundo diferente donde sólo tenga un residente y sé que en mí busco algo más para ti.

Luminoso será el camino cuando me encuentres y seguirás descubriendo que el reflejo de tu amor: Es tan brillante, como esta luna que me acompaña mientras te comtemplo. Tan puro, como el paisaje que me aguarda tras levantar la mirada.


Yo te busco a ti, para encontrar lo mejor de mí...


 Ernesto L Rodríguez R

On and on

   Quisiera recordar por mucho tiempo aquel amanecer, donde nuestro deleite se daba paso con cada minuto en el horizonte, en el que se coloreaban aquellos irrepetibles matices en el cielo y entre los arboles. Ese que se volvía nuevo cada instante porque tú estás a mi lado.


   Con la llegada del amanecer mis ojos hacían devoción ante ti y lograba entender, por ese instante, que esta alegría se hace paso a través de mi sueño. Porque sueño con llegar hasta ti y repetirnos una y otra vez un nuevo amanecer como aquella vez...


  Nunca nos conocimos, pero nos recordaremos con esa mirada de aquella vez, donde el brillo de los rayos iluminaba tu rostro y calentaba nuestros cuerpos nuevamente. Solos tú y yo junto a esa basta naturaleza y el despertar de las aves, contemplando la silueta que dibujaba el espacio entre nuestras pieles, ese dulce elixir que bebía gota a gota de tus labios y aquellos incontables silencios cargados de un te quiero.

   Ahora ya ha oscurecido, pero en mi mente aún no se destiñe el color de tus ojos. Y recuerdo qué todo lo que necesitaba en ese momento era sentirte entre mis manos. Sonreír alrededor de tus sentidos como si fuera la primera vez; es así cómo te busco en esta noche de sosiego donde sé que volverás...


   Al regresar a mi quiero que ya no sea igual, porque sé que ya no nos conoceremos como antes, será más de un sol donde te encuentre pero con cada amanecer y con ellos haré que tus días sean más simples para sonreír. La maravilla de verte con esa mirada cautiva, tímida al no conocerte y sin embargo de volverme loco por ti, como aquella vez con el silencio alrededor de ti.


  Sólo quiero la sorpresa de encontrarte por primera vez en cada nuevo amanecer...






Es para

En este viaje que cada mañana y en las miradas de recuerdos que cautivan, se escucha el eco de su risa.

Las delicadas notas que toca el corazón por ella parecieran ser infinitas, en este Aprendizaje paralelo que se ha trazado,
y tras encontrar la soledad de estos silencios, se siente el delicado y brillante acariciar de su cabello.

Queriendo vivir emociones más fuertes, llevando siempre presente el perfume que le regalaron las flores rosadas de noviembre.

Regalarte diariamente la sencillez de Dos palabras que unen sus almas y que son la fuente de todo ser viviente. Es aquí, en este punto, cuando esta mente que escribe se detiene... y pregunta, ¿qué realmente Quieres?

Tantas Acciones Buenas por hacer, estando o no presente, y todavía la naturaleza hace sentir que este paso (actual) por la tierra es efímero; y para otros, algo aparentemente incoherente.

¡Y sin saber concretamente si es dependencia pero existe algo Mayor que se siente, está, ausente! Es entonces cuando las profundas miradas (de quien escribe) se dirigen a los lugares más tranquilos de la naturaleza, reposándose sobre ellos los Agradecidos seres vivos que están de las experiencias recibidas.

Un instrumento de Amor creado por Dios.

En este viaje que cada mañana se emprende en la búsqueda de lo que realmente se Quiere, es costumbre alejar esa inocencia tan especial sentida hacia ella.
Dicha mente sigue creyendo que en sus manos las armaduras son blandengues, que los pensamientos se hacen incoherentes, que los puentes y muros sufren quiebres; sin embargo, y contradictoriamente, se Siente nuevamente que hay UN sentido de Esta vida y latente. Siempre Te Amaré...

Descubrir que EL sol siempre brilla, a su lado, fue querer descubrir lo que Existe en el interior de él. Y aún se esconden, tras letras previas, ajenas, las lágrimas que Hoy (Ahora) brotan de ese sentimiento Infinito por ella, por él. Pero NO por los dos.

Su mirada detiene lo que está presente.

Igual que ayer, tiene tanto poder su sentir. Sutil es el paraje de sus labios donde se detiene el abismo de deseos, abrazando la orilla del mar de la pureza.
Hermosa, su piel, la cual esconde los más sinceros secretos y oraciones de ÉL.

Recita una mente que tan sólo es una minúscula parte de un ¿infinito? polvo de estrellas; potenciales para moldear los sistemas a sus anhelados caprichos.

Discordantes recuerdos en la armonía de los Deseos.

Acostumbradas aves que despiertan, suaves son los pinos que respiran y los animales que lo enseñan les dejarán pequeñas partes del perdón cuando ella se haya ido.

Ella le dice que: la diferencia de sus pensamientos se hará eco en la eternidad de los hombres y sus buenas acciones bifurcarán el árbol de los ejemplos, la naturaleza le será fiel a su salud y los Agradecimientos se los llevará consigo. DAR tus manos al mundo, verás que Dios (es tu Dios) tendrá dichas colaboraciones presente.

Regalos de luna son de Hoy y los Adorarán con el tiempo; con el tiempo el calor de sus manos darán una poesía a los tranquilos, fe a los desaparecidos e inspirará Amor a los receptivos.

Cuenta la historia que un Ángel quien se Enamoró, nuevamente, de la belleza de las estrellas y la magia de los océanos, se dispuso a dejar su espada en el trono y se inclinó a las montañas pero en el camino se topó con la brisa de su perfume, admiró la belleza de su sonrisa y decidió liberarse de sus ordenes.

Tan suave como la brisa de espigas al norte del atardecer, su espalda...

La belleza de mis sueños no radica en tu presencia sino la esencia de mi ser. En tu presencia sólo se forman mis silencios.
Gracias por tu inspiración.




No puedo más que sonreír si caminas cerca y a mi lado.

Ernesto Luis Rodríguez R



A song.

"Puede ser algo mágico, enigmático, fuera de control,
Rutinario y colérico, algo histérico, grande como el sol.
Puede ser algo tímido, problemático, lleno de pasión,
Temerario y fantástico, algo único, como nuestro amor.

Para llenar mi corazón es suficiente con tu voz,
Todo lo que hay en tu interior, yo lo quiero.


Todo lo que me das, me hace amarte más
Me acerca un poco a ti, cada segundo.
Dormir o despertar, reír o llorar
Me acerca más a ti, amo tu mundo.

Puedo ser un lunático, un romántico, terco sin razón.
Puedo ser un fanático, pero acéptalo, sientes como yo.

Para llenar mi corazón…

Todo lo que me das…"


Puede ser ♫

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